No se que les pasa a esto chicos, Brad me llama y
me dice que necesita tomarse unos días de relax ya que está muy estresado,
parece que Angelina esta poniéndole pegas a normalizar su situación familiar,
no hace nada que anunciaron su compromiso y se pusieron manos a la obra, la
lista de invitados, el lugar de celebración, los cubiertos, ¿vino o cerveza?, y
lo más tenso la separación de bienes, ¡amigo! llegaron los problemas.
Que si tú, que si yo...., que si los niños, Brad
se está arrepintiendo de haber posado su rodilla en tierra y haberle propuesto a
Angelina el matrimonio, después de todo lo que les costo ser la pareja de moda.
Yo le digo a Brad amigo esto no es nada, aunque
te cueste un poco más siempre puedes encargarle a Rafael Amargo que te organice
la boda, cuenta con grandes profesionales para estos eventos y lo del acuerdo
patrimonial, quizá el señor Urdangarin, que parece que se queda sin trabajo, le
puedes contratar para que te quite los problemas de la administración de los dólares.
De momento yo estoy diseñando algunos pinchos
para su menú de boda, espero que les gusten y también espero que sean felices.
Ingredientes:
- Naranja en gajos
- Beicon ahumado en lonchas finas
- Jengibre confitado.
Pelamos la naranja le sacamos los gajos y los pelamos, si le pasamos un cuchillo afilado a la parte superior del gajo, solo tenemos que tirar con cuidado de la piel y ya está, tienen que quedar enteros.
En un pincho de Bambú ensartamos la naranja el beicon y un poco de Jengibre.
El Jengibre confitado lo encontramos en tiendas especializadas en ingredientes Orientales, si no lo localizamos cortamos unas rebanaditas de Jengibre natural muy finas y nos vale.
Un pincho especial.
Es un aperitivo redondo, para una cena sugerente y de guante blanco.
El secreto está en la naranja, tiene que ser muy buena, carnosa y con mucho zumo, merece la pena probar una tras otra y encontrar la mejor.
¿A que está rico?.
Nos vemos el sábado.