Esta semana ha sido de locos,
toda la semana en jornada de mañana o tarde de formación profesional, el
trabajo diario y los problemas que parece que siempre aparecen cuando uno está al
límite….
A veces me paro a pensar si esta
vida es la que uno quiere vivir, pero siempre llego a la conclusión de que soy
afortunado; el trabajo me agobia, pero tengo la suerte de trabajar, asumo retos
que me quitan tiempo de ocio, pero eso me enriquece como profesional y como
persona.
Me gustaría llegar a los fines de
semana sin nada proyectado, pero tengo dos retoños que empiezan a relacionarse
y arrancan su vida social dependiendo de sus padres (como debe de ser). El
sábado y el domingo es cuando tengo tiempo para dedicarle a mi blog y a veces
me es casi imposible, no paro en casa y por lo tanto no cocino, como me pasó
este fin de semana.
No llegar a tiempo para publicar, se me repite con frecuencia, siempre tengo algún recurso preparado, pero no siempre lo consigo.
No llegar a tiempo para publicar, se me repite con frecuencia, siempre tengo algún recurso preparado, pero no siempre lo consigo.
La verdad es que el blog me
divierte, me reconforta relacionarme con vosotros y no quisiera que fuera en
ningún momento una pesadilla, lo primero siempre tiene que ser la familia y
esta semana la dedique entera a ellos, por lo que mi compromiso con el blog
pasó a segundo plano.
Pero hoy mientras me tomo un
café, con todos en la cama, me desahogo y retomo mi compromiso.
Os dedico esta sencilla receta a vosotros,
mis amigos que tan amables me comentáis semanalmente y me seguís con cariño.
Ingredientes:
- Lomo de atún fresco
- Piña al natural
- Sal
Como lo preparamos:
El tiempo del atún llega, en casa nos encanta a la plancha por lo tanto lo paso el tacos por la plancha, marcándolo a fuego medio con un poco de aceite, previamente los salamos y los dejamos macerar en el jugo de la piña un par de horas.
La piña la pasamos por la plancha en otra sartén dejándola doradita, la cortamos y montamos el plato a gusto.
Espero que os guste, más sencillo imposible y la verdad es que los sabores son increíbles.
¿Nos vemos el sábado?