martes, 11 de junio de 2013

Atún con piña.

Esta semana ha sido de locos, toda la semana en jornada de mañana o tarde de formación profesional, el trabajo diario y los problemas que parece que siempre aparecen  cuando uno está al límite….
A veces me paro a pensar si esta vida es la que uno quiere vivir, pero siempre llego a la conclusión de que soy afortunado; el trabajo me agobia, pero tengo la suerte de trabajar, asumo retos que me quitan tiempo de ocio, pero eso me enriquece como profesional y como persona.
Me gustaría llegar a los fines de semana sin nada proyectado, pero tengo dos retoños que empiezan a relacionarse y arrancan su vida social dependiendo de sus padres (como debe de ser). El sábado y el domingo es cuando tengo tiempo para dedicarle a mi blog y a veces me es casi imposible, no paro en casa y por lo tanto no cocino, como me pasó este fin de semana.
No llegar a tiempo para publicar, se me repite con frecuencia, siempre tengo algún recurso preparado, pero no siempre lo consigo.
La verdad es que el blog me divierte, me reconforta relacionarme con vosotros y no quisiera que fuera en ningún momento una pesadilla, lo primero siempre tiene que ser la familia y esta semana la dedique entera a ellos, por lo que mi compromiso con el blog pasó a segundo plano.
Pero hoy mientras me tomo un café, con todos en la cama, me desahogo y retomo mi compromiso.

Os dedico esta sencilla receta a vosotros, mis amigos que tan amables me comentáis semanalmente y me seguís con cariño.
 
 
 

 
 
 
Ingredientes:
  • Lomo de atún fresco
  • Piña al natural
  • Sal


Como lo preparamos:

El tiempo del atún llega, en casa nos encanta a la plancha por lo tanto lo paso el tacos por la plancha, marcándolo a fuego medio con un poco de aceite, previamente los salamos y los dejamos macerar en el jugo de la piña un par de horas.
La piña la pasamos por la plancha en otra sartén dejándola doradita, la cortamos y montamos el plato a gusto.







Espero que os guste, más sencillo imposible y la verdad es que los sabores son increíbles.

¿Nos vemos el sábado?


 
 

domingo, 2 de junio de 2013

Empanadillas de Morcilla

Hoy me llega una oferta de empleo a mi correo. Mi amigo  Herbert, trabaja en Londres y me remite un correo, donde se especificaba una oferta de empleo real.
Se trataba de un puesto de asistente de limpieza, el candidato deberá estar dispuesto a trabajar al menos tres meses al año fuera de Londres, siguiendo a la familia que le contrata, trabajará en la residencia habitual y en el resto de residencias que tienen en el Reino Unido, cuando viajan.
Sus tareas serán, las de ocuparse de la limpieza, del orden de las residencias, el cuidado de las antigüedades y la asistencia a los miembros de la familia y sus invitados.
El candidato trabajará 40 horas semanales, debe ser meticuloso y poner especial atención a los detalles, deberá de ser entusiasta, tener iniciativa y estar dispuesto a aprender, con actitud flexible y positiva ante el trabajo duro.
Se trata de un puesto en la Casa Real, si, si, la misma. La reina Isabel buscaba criada.
Te prometen de forma velada la posibilidad de prosperar en el escalafón del servicio a la casa real, siempre que estés dispuesto a “prosperar en un ambiente de equipo”.
Quien sabe, con la movilidad laboral exterior, podemos optar a puestos de trabajo como estos, fuera de nuestra ciudad. El sueldo es de 17.688 euros al año más beneficios.
Si os interesa, os paso el contacto, yo de momento estoy investigando si necesitan a alguien en la cocina, este plato seguro que la reina no lo conoce.
¡No sé, si llegaremos a tiempo!




Ingredientes:
  • Obleas de empanadilla
  • Morcilla de Burgos
  • Pimientos de piquillo

Como lo hacemos.

Pelamos la morcilla y la mezclamos con el pimiento que previamente lo picamos.
Freímos a fuego fuerte y a la mesa.





¡Alteza!, esta morcilla es nueva para usted seguro, pero merece la pena que la pruebe, es uno de nuestros lujos gastronómicos.

Si quiere, la invito el sábado a casa, tengo una fiesta con los amigos, seguro que será bien acogida y se divertirá un poco.


domingo, 26 de mayo de 2013

Huevos rellenos.


Según el profesor Michael Hunter, de la Universidad de Sheffield (Gran Bretaña), la voz femenina provoca agotamiento en el cerebro masculino, el tono de la voz femenina posee sonidos más complejos que la masculina, por eso toma toda el área auditiva del cerebro masculino, mientras que la voz del hombre sólo ocupa el área subtalámica, un área pequeñísima con forma de lente.

De aquí que en muchas ocasiones las mujeres se quejen de que los hombres no las escuchan. Menos mal que la ciencia nos da la razón. No penséis amadas, que no os prestamos atención, que no nos interesa lo que nos estáis contando, es que nacemos con un defectillo  comparado con vosotras. Cuando insistís  en decirnos algo repetidas veces, lo que nos pasa es que nuestro cerebro "desconecta" por una razón puramente fisiológica.

Qué más quisiéramos estar a vuestra altura y poder atender todo lo que nos decís cariñosamente (claro), y en todo momento.

Esa receta va para este profesor Michael Hunter, que se tomó la molestia de investigar este revelador dato de nuestro cerebro, “en defensa propia” seguro.
 





Ingredientes:
  • Huevos duros
  • Atún
  • Pepinillo en vinagre dulce
  • Salsa de tomate
  • Salsa de mostaza dulce
  • Mayonesa
  • Pimiento Morrón






Como lo preparamos:

Cortamos los huevos cocidos, reservamos la yema, picamos un poco de pimiento morrón, unos pepinillos y el atún. Lo mezclamos todo con unas cucharadas de salsa de tomate y la mostaza.
Rellenamos los huevos con la masa, los cubrimos con mayonesa y decoramos con la yema y unos trozos de pimiento.





En todas las casas se hacen huevos rellenos, esta es la forma que gusta en casa, estáis invitados, con el calorcito y reservados en la nevera están de muerte.

¿Nos vemos el sábado?

sábado, 18 de mayo de 2013

Solomillo con habas tiernas.


¡No lo quiero negar,  soy un romántico!
Mi amigo e investigador Leo Lorente, intensivista premiado por la Academia de Medicina, comió en casa el otro día.
Comentamos una noticia sobre el dolor y  me explicó que Arthur Aron, profesor de psicología en la Universidad de New York, sostiene una teoría basada en un estudio realizado:  Las áreas del cerebro activadas por el amor intenso, son las mismas áreas sobre las que actúan los fármacos para reducir el dolor.
Aplicaron un estimulador térmico a la palma de la mano de las personas seleccionadas para el ensayo, mientras ellas miraban la fotografía de su pareja o persona querida.
Con una máquina de resonancias magnéticas fueron escaneados sus cerebros y se comprobó que la mirada del ser amado, redujo el dolor entre un 36 y un 44 por ciento.
Uno de los lugares claves para la analgesia inducida por el amor, es el mismo núcleo donde un grupo de neuronas del encéfalo actúan como centro de recompensa clave en la adicción a los opiáceos, la cocaína y otras drogas. Es la región que le dice al cerebro que realmente necesita tomar otra dosis para sentirse bien.
Bueno… Ya sabemos que es posible aliviar el dolor sin acudir a las drogas o medicamentos. Todo gracias al amor, cuya química es igual de poderosa que la de la droga más dura.

Yo me atrevo a aconsejaros que llevéis una foto bien grande de vuestro maridito, de vuestra mujer o vuestra suegra querida (yo, ya la llevo),  y cuando sintáis dolor, un repasito, un suspiro amoroso, y se acabó el dolor.
Hoy mi receta es para ese narcótico natural. ¡Que no nos falte!
 

 
 
 
Ingredientes:
  • Solomillo de cerdo
  • Habas tiernas
  • Cebolleta
  • Lonchas de jamón
  • Sal y pimienta
  • Concentrado de carne
  • Vino tinto
  • Azúcar morena










Como lo preparamos:
Esta semana mi amiga "La Gótica", que vende en el mercadillo no tenía preparada una bolsa de habas peladas, la verdad es que es un encanto, las saltee junto a la cebolleta picada con sal y pimienta en aceite de oliva virgen.
La carne que yo uso es de cerdo, la verdad es que comemos poca, pero mis hijos prefieren cerdo a vaca, la paso por la plancha dejándola jugosa.





Para la salsa como siempre, uso un concentrado de carne que pongo a cocer junto al vino y una cucharada de azúcar morena.

Es un plato muy sencillo y delicioso, si vienes pasado este sábado que se van mis invitados, te lo preparo de buen agrado.

¿Nos vemos el sábado?

sábado, 11 de mayo de 2013

Filetes de gallo con espárragos trigueros.


¡Hoy tengo mal día!
Yo siempre pensé, que hay personas que si se muerden la lengua se envenenan.   ¡Pues no!
Veo un documental  del National Geographic  sobre serpientes y me cuentan que las víboras son inmunes al veneno que inyectan a sus presas con sus largos y afilados colmillos.
Sus colmillos están escondidos en un pliegue retráctil en su boca y solo los muestran cuando ven a su presa., ellas poseen en su sangre anticuerpos específicos contra su propio veneno, antídoto que corre por su cuerpo de forma natural. “La verdad es que mi gozo en un pozo”
 
¿Cómo podemos defendernos de estas víboras, que bajo falsa apariencia se esconden para atacarnos por sorpresa?, mal asunto.
Bueno, siempre nos queda la esperanza que al igual que el erizo, la mangosta, el tejón , algunas aves y oros animales que se alimentan de serpientes, son inmunes a cierta dosis de veneno.

Esta receta es para los que como yo, esperan que la vida les pase factura a los que sobreviven a costa de los demás.
 
 
 
 
 
 
 
Ingredientes:
  • Filetes de Gallo de San Pedro
  • Lonchas de jamón
  • Espárragos trigueros
  • Sal, pimienta
  • Tomate picado
  • Reducción de vinagre de Módena
  • Aceite de Oliva Virgen









Como lo preparamos:

Los filetes los salamos por un lado, los enrollamos junto al jamón con un esparrago dentro y los pasamos por la plancha cociéndolos de forma uniforme.  Previamente los espárragos los pasamos por la plancha con sal, dejándolos al dente.

Los servimos sobre tomate picado finamente aliñado con sal y aceite de oliva virgen, un toque de reducción de vinagre de Módena y a comer.







El pescado para este plato puede ser de lo más variado, siempre que sea flexible.

Espero que os guste.    ¿Nos vemos el sábado?